El siglo XXI, arranca con guerras entre culturas y civilizaciones, pero también con un agotamiento paulatino de la las ideologías tradicionales (izquierda, derecha, centro, liberales, conservadores, demócrata cristianos, socialistas, comunistas, nacionalistas, anarquistas, etc) para resolver los problemas de la “cosa pública”, así como un hartazgo de las formas habituales de hacer política (confrontación, consenso, acuerdos entrelazados y compensatorios, acuerdos trileros, etc).
Pero quizás, de lo que más hartos están los ciudadanos, es de la corrupción generalizada, del trepismo pertinaz, de la instrumentalización de la política por algunos aprovechados, que hacen carrera y fortuna personales, a costa de la ingenuidad del electorado y del erario público mal administrado. Estas actitudes de rapiña por parte de algunos políticos, les conviertes en auténticos rufianes, que ejercen su obra desde el proxenetismo civil, que es una forma de explotación de los ciudadanos, que acaba distorsionando buena parte de sus vidas.
La democracia está secuestrada, se ha llegado a decir. Esta forma de malrepresentarnos políticamente, sirve a propósitos muy diferentes a los establecidos de antemano, lo que ha conducido a la desconfianza de los ciudadanos en sus representantes públicos, que se manifiesta en el progresivo incremento de abstenciones en los procesos electorales, el desinterés por la política en los más jóvenes, o la búsqueda de alternativas por parte de los ciudadanos más preocupados con la contumacia de los políticos.
Esta forma de hacer política, que se observa en su esplendor en las democracias mediterráneas, ha permitido que se sugieran nuevas alternativas ideológicas, que buscan fundamentalmente una regeneración de la vida pública, así como un control exhaustivo, en aras de la transparencia de las actividades de los representantes políticos.
CARTELISMO Vs. TRANSVERSALISMO IDEOLOGICO
El fenómeno CIUDADANOS, surgido en Cataluña de la misma nada o del todo revuelto (según se prefiera), ha sido avalado por noventa mil ciudadanos que han colocado en el parlamento autonómico a tres diputados, que apuntan buenas maneras. ¿Pero que ideología tiene el partido de la ciudadanía?.
Desde mi criterio, tras consultar diversas publicaciones de las que se dispone en la página oficial de esta nueva agrupación política, creo que representan un movimiento ciudadano ubicado en el transversalismo ideológico, que realmente estaría en el extremo opuesto de los partidos populistas, sin ideología, que han venido denominándose como partidos acaparadores o “partidos Cartel” en la terminología de Richard Katz y Martin Meir, como nos explica Ignacio Ibáñez.
“ Un partido Cartel, se caracteriza fundamentalmente por perder interés por la militancia y centrarse en ampliar su electorado lo máximo posible para asegurar la victoria en las urnas. Así, las distinciones ideológicas tienden a desvanecerse y se presentan programas de acción política más centrados en lo pragmático pero que incurren con frecuencia en el clientelismo puesto que al intentar aumentar el número de potenciales votantes, se desarrollan políticas que benefician a un sector de la población en detrimento del interés general -o, en su justo matiz, “bien más común y general” siguiendo a Santo Tomás. En la estructuración de este tipo de partidos es fundamental el papel que desempeñan los medios de comunicación, como se desprende de sus propios objetivos”. (1)
Pero también, el movimiento Ciudadanos estaría equidistante de la “Cartelización” de los partidos políticos tradicionales, es decir, del alejamiento de las ideologías respectivas de estos partidos en el ánimo de recolectar votos de los rivales.
El transversalismo ideológico es una propuesta del politólogo y filósofo italiano, recientemente fallecido, Norberto Bobbio (1909-2004). Este pensador, es uno de los más reconocidos en nuestros días, y dedicó parte de su vida al estudio de la política italiana tras la segunda guerra mundial, alcanzando algunas conclusiones interesantes.
Bobbio, recibe influencias desde el positivismo jurídico de Hans Kelsen, y llega a ser reconocido como el representante máximo de una nueva ideología: el socialismo liberal. Para el filósofo de Turín, la democracia es inviable si no se desarrolla en una sociedad de ciudadanos, por lo que ha sido considerado por muchos como “el Filosofo de la Democracia”.
Entre sus propuestas de este autodenominado militante de la razón, figura la defensa de tres ideales autoimplicativos: democracia, derechos humanos, y paz, como elementos imprescindibles de progreso. En sus propias palabras en “Teoria Generale della politica” (2):
“Derechos del hombre, democracia y paz son tres momentos necesarios del mismo movimiento histórico: sin derechos del hombre reconocidos y protegidos no hay democracia; sin democracia no se dan las condiciones mínimas para la solución pacífica de los conflictos. En otras palabras, la democracia es la sociedad de los ciudadanos, y los súbditos se convierten en ciudadanos cuando les son reconocidos algunos derechos fundamentales; habrá paz estable, una paz que no tenga la guerra como alternativa, solamente cuando seamos ciudadanos no de este o aquel Estado, sino del mundo”
El politólogo italiano también ha analizado las ventajas y desventajas del liberalismo y del socialismo, tratando de mostrar que quienes defienden ambas ideologías basan sus actividades en el respeto al orden constitucional y en el rechazo a los métodos antidemocráticos, incluyendo, como es obvio, el análisis y la crítica a la corrupción que ha caracterizado la vida política italiana de los últimos años, y al terrorismo, al que se opuso con energía durante las décadas de los años 1960 y 1970.
El Transversalismo ideológico consiste precisamente en adoptar una posición flexible y dinámica ante la realidad y las circunstancias que la definen. Se refiere más a un talante específico a la hora de resolver los problemas de la vida que a una determinación definitiva del posicionamiento ante las cosas.
El transversalismo se define más allá de las ideologías tradicionales, es un paso más allá de la izquierda y la derecha, o del nacionalismo y el antinacionalismo, quizás poniendo un ejemplo se entienda mejor. Ser demócrata es una forma de transversalismo, al igual que defender los derechos humanos, la libertad, una educación óptima, o determinadas cuestiones relacionadas con el bienestar humano. Son los puntos compartidos por las diversas ideologías democráticas.
Un ejemplo nos lo da Arcadi Espada cuando es preguntado sobre la política de ciudadanos en relación al terrorismo, a lo que contesta lo siguiente: la que se derive del consenso de los dos partidos mayoritarios (determinando, al tiempo que es necesario un consenso en esta materia)
DEL TRANSVERSALISMO IDEOLOGICO A LA ACCION POLITICA
El sociólogo británico, Anthony Giddens (1938- ), Premio Príncipe de Asturias 2002, estudia los movimientos sociales a los que define como: “intento colectivo de luchar por un interés común, o de alcanzar un objetivo al margen de la esfera de las instituciones establecidas”. Define cuatro tipos de movimientos sociales: transformadores (cambio abrupto), reformistas (cambio paulatino), redentores (siguen una doctrina moral) y de alteración (cambios individuales).
Giddens precisó los postulados de la Tercera Vía, entre el capitalismo liberal y el socialismo. Esta teoría pretende recoger los mejores aspectos de ambos sistemas. En este sentido, Giddens se desempeña actualmente como consejero del Primer Ministro Británico Tony Blair.
Giddens nos proporciona la realidad de los ciudadanos en el siglo XXI en un país democrático y europeo, considera que los ciudadanos deben abandonar su pápel pasivo y adoptar posiciones activas a la hora de relacionarse con el Estado y sus instituciones.
El ciudadano es un cliente que debe exigir un buen funcionamiento del sistema democrático, especialmente de los servicios, y por supuesto no tolerar bajo ningún concepto, cuestiones relacionadas con la corrupción.
Giddens, por su parte, cree que hace falta una sociedad civil bien constituida y, por otro lado, afirma que la tercera vía aboga por la regulación del flujo de los capitales y la creación de una Autoridad Financiera Mundial. “Estamos convencidos de que las finanzas tienen que ser reguladas justamente para proteger la libertad de los mercados y el control de capitales es esencial para mantener los mercados abiertos tanto para bienes como para servicios. Esto nos aleja muchísimo del Laissez faire de los neoliberales. Tenemos que tomar la globalización en serio, considerarla una simple fatalidad frente a la cual hay que actuar.
Los ciudadanos deben tener una mayor responsabilidad al recurrir a sus servicios, no limitarse a la condición de usuarios pasivos. En la sanidad, por ejemplo, es necesario ofrecer la posibilidad de elegir. Y lo mismo en la educación. Se precisa una reforma del Estado, no la simple continuidad.
Los ciudadanos son los responsables últimos del buen funcionamiento de las instituciones, y deben dotarse de los recursos necesarios para que este objetivo se logre, por que deben aproximarse cada día más a la representación de sí mismos y alejarse en lo posible, de ser representados por otros. Creo que esto tiene que mucho que ver con el proyecto que ha descollado en Cataluña el 1-N: CIUDADANOS.
BIBLIOGRAFIA
(1) Artículo de Ignacio Ibáñez “Feliz Navidad y Feliz no-presupuesto”
http://rondpointschuman.eu/modules/news/article.php?storyid=75
(2) Norberto Bobbio en Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Norberto_Bobbio
ALGUNOS ARTICULOS DE o SOBRE NORBERTO BOBBIO
LA CRISIS DE LA DEMOCRACIA Y LA LECCION DE LOS CLASICOS
http://es.wikipedia.org/wiki/Norberto_Bobbio
EL FUTURO DE LA DEMOCRACIA, por Gonzalo Alvarez
http://www.ciudadpolitica.com/modules/news/article.php?storyid=433
EL CONCEPTO DE LIBERTAD EN LA TEORIA POLITICA DE NORBERTO BOBBIO, por Carlos Bernal
http://www.scielo.org.co/pdf/rei/v8n14/v8n14a3.pdf
NORBERTO BOBBIO
http://boletin.itam.mx/detalleArticulo.php?id_articulo=85
ARTICULOS SOBRE ANTHONY GIDDENS
La Teoría Social de Anthony Giddens, por Ronaldo Fabiano dos Santos Gaspar
http://www.herramienta.com.ar/varios/14/14-8.html
Sobre Anthony Giddens
http://usuarios.lycos.es/politicasnet/autores/giddens.htm
Pero quizás, de lo que más hartos están los ciudadanos, es de la corrupción generalizada, del trepismo pertinaz, de la instrumentalización de la política por algunos aprovechados, que hacen carrera y fortuna personales, a costa de la ingenuidad del electorado y del erario público mal administrado. Estas actitudes de rapiña por parte de algunos políticos, les conviertes en auténticos rufianes, que ejercen su obra desde el proxenetismo civil, que es una forma de explotación de los ciudadanos, que acaba distorsionando buena parte de sus vidas.
La democracia está secuestrada, se ha llegado a decir. Esta forma de malrepresentarnos políticamente, sirve a propósitos muy diferentes a los establecidos de antemano, lo que ha conducido a la desconfianza de los ciudadanos en sus representantes públicos, que se manifiesta en el progresivo incremento de abstenciones en los procesos electorales, el desinterés por la política en los más jóvenes, o la búsqueda de alternativas por parte de los ciudadanos más preocupados con la contumacia de los políticos.
Esta forma de hacer política, que se observa en su esplendor en las democracias mediterráneas, ha permitido que se sugieran nuevas alternativas ideológicas, que buscan fundamentalmente una regeneración de la vida pública, así como un control exhaustivo, en aras de la transparencia de las actividades de los representantes políticos.
CARTELISMO Vs. TRANSVERSALISMO IDEOLOGICO
El fenómeno CIUDADANOS, surgido en Cataluña de la misma nada o del todo revuelto (según se prefiera), ha sido avalado por noventa mil ciudadanos que han colocado en el parlamento autonómico a tres diputados, que apuntan buenas maneras. ¿Pero que ideología tiene el partido de la ciudadanía?.
Desde mi criterio, tras consultar diversas publicaciones de las que se dispone en la página oficial de esta nueva agrupación política, creo que representan un movimiento ciudadano ubicado en el transversalismo ideológico, que realmente estaría en el extremo opuesto de los partidos populistas, sin ideología, que han venido denominándose como partidos acaparadores o “partidos Cartel” en la terminología de Richard Katz y Martin Meir, como nos explica Ignacio Ibáñez.
“ Un partido Cartel, se caracteriza fundamentalmente por perder interés por la militancia y centrarse en ampliar su electorado lo máximo posible para asegurar la victoria en las urnas. Así, las distinciones ideológicas tienden a desvanecerse y se presentan programas de acción política más centrados en lo pragmático pero que incurren con frecuencia en el clientelismo puesto que al intentar aumentar el número de potenciales votantes, se desarrollan políticas que benefician a un sector de la población en detrimento del interés general -o, en su justo matiz, “bien más común y general” siguiendo a Santo Tomás. En la estructuración de este tipo de partidos es fundamental el papel que desempeñan los medios de comunicación, como se desprende de sus propios objetivos”. (1)
Pero también, el movimiento Ciudadanos estaría equidistante de la “Cartelización” de los partidos políticos tradicionales, es decir, del alejamiento de las ideologías respectivas de estos partidos en el ánimo de recolectar votos de los rivales.
El transversalismo ideológico es una propuesta del politólogo y filósofo italiano, recientemente fallecido, Norberto Bobbio (1909-2004). Este pensador, es uno de los más reconocidos en nuestros días, y dedicó parte de su vida al estudio de la política italiana tras la segunda guerra mundial, alcanzando algunas conclusiones interesantes.
Bobbio, recibe influencias desde el positivismo jurídico de Hans Kelsen, y llega a ser reconocido como el representante máximo de una nueva ideología: el socialismo liberal. Para el filósofo de Turín, la democracia es inviable si no se desarrolla en una sociedad de ciudadanos, por lo que ha sido considerado por muchos como “el Filosofo de la Democracia”.
Entre sus propuestas de este autodenominado militante de la razón, figura la defensa de tres ideales autoimplicativos: democracia, derechos humanos, y paz, como elementos imprescindibles de progreso. En sus propias palabras en “Teoria Generale della politica” (2):
“Derechos del hombre, democracia y paz son tres momentos necesarios del mismo movimiento histórico: sin derechos del hombre reconocidos y protegidos no hay democracia; sin democracia no se dan las condiciones mínimas para la solución pacífica de los conflictos. En otras palabras, la democracia es la sociedad de los ciudadanos, y los súbditos se convierten en ciudadanos cuando les son reconocidos algunos derechos fundamentales; habrá paz estable, una paz que no tenga la guerra como alternativa, solamente cuando seamos ciudadanos no de este o aquel Estado, sino del mundo”
El politólogo italiano también ha analizado las ventajas y desventajas del liberalismo y del socialismo, tratando de mostrar que quienes defienden ambas ideologías basan sus actividades en el respeto al orden constitucional y en el rechazo a los métodos antidemocráticos, incluyendo, como es obvio, el análisis y la crítica a la corrupción que ha caracterizado la vida política italiana de los últimos años, y al terrorismo, al que se opuso con energía durante las décadas de los años 1960 y 1970.
El Transversalismo ideológico consiste precisamente en adoptar una posición flexible y dinámica ante la realidad y las circunstancias que la definen. Se refiere más a un talante específico a la hora de resolver los problemas de la vida que a una determinación definitiva del posicionamiento ante las cosas.
El transversalismo se define más allá de las ideologías tradicionales, es un paso más allá de la izquierda y la derecha, o del nacionalismo y el antinacionalismo, quizás poniendo un ejemplo se entienda mejor. Ser demócrata es una forma de transversalismo, al igual que defender los derechos humanos, la libertad, una educación óptima, o determinadas cuestiones relacionadas con el bienestar humano. Son los puntos compartidos por las diversas ideologías democráticas.
Un ejemplo nos lo da Arcadi Espada cuando es preguntado sobre la política de ciudadanos en relación al terrorismo, a lo que contesta lo siguiente: la que se derive del consenso de los dos partidos mayoritarios (determinando, al tiempo que es necesario un consenso en esta materia)
DEL TRANSVERSALISMO IDEOLOGICO A LA ACCION POLITICA
El sociólogo británico, Anthony Giddens (1938- ), Premio Príncipe de Asturias 2002, estudia los movimientos sociales a los que define como: “intento colectivo de luchar por un interés común, o de alcanzar un objetivo al margen de la esfera de las instituciones establecidas”. Define cuatro tipos de movimientos sociales: transformadores (cambio abrupto), reformistas (cambio paulatino), redentores (siguen una doctrina moral) y de alteración (cambios individuales).
Giddens precisó los postulados de la Tercera Vía, entre el capitalismo liberal y el socialismo. Esta teoría pretende recoger los mejores aspectos de ambos sistemas. En este sentido, Giddens se desempeña actualmente como consejero del Primer Ministro Británico Tony Blair.
Giddens nos proporciona la realidad de los ciudadanos en el siglo XXI en un país democrático y europeo, considera que los ciudadanos deben abandonar su pápel pasivo y adoptar posiciones activas a la hora de relacionarse con el Estado y sus instituciones.
El ciudadano es un cliente que debe exigir un buen funcionamiento del sistema democrático, especialmente de los servicios, y por supuesto no tolerar bajo ningún concepto, cuestiones relacionadas con la corrupción.
Giddens, por su parte, cree que hace falta una sociedad civil bien constituida y, por otro lado, afirma que la tercera vía aboga por la regulación del flujo de los capitales y la creación de una Autoridad Financiera Mundial. “Estamos convencidos de que las finanzas tienen que ser reguladas justamente para proteger la libertad de los mercados y el control de capitales es esencial para mantener los mercados abiertos tanto para bienes como para servicios. Esto nos aleja muchísimo del Laissez faire de los neoliberales. Tenemos que tomar la globalización en serio, considerarla una simple fatalidad frente a la cual hay que actuar.
Los ciudadanos deben tener una mayor responsabilidad al recurrir a sus servicios, no limitarse a la condición de usuarios pasivos. En la sanidad, por ejemplo, es necesario ofrecer la posibilidad de elegir. Y lo mismo en la educación. Se precisa una reforma del Estado, no la simple continuidad.
Los ciudadanos son los responsables últimos del buen funcionamiento de las instituciones, y deben dotarse de los recursos necesarios para que este objetivo se logre, por que deben aproximarse cada día más a la representación de sí mismos y alejarse en lo posible, de ser representados por otros. Creo que esto tiene que mucho que ver con el proyecto que ha descollado en Cataluña el 1-N: CIUDADANOS.
BIBLIOGRAFIA
(1) Artículo de Ignacio Ibáñez “Feliz Navidad y Feliz no-presupuesto”
http://rondpointschuman.eu/modules/news/article.php?storyid=75
(2) Norberto Bobbio en Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Norberto_Bobbio
ALGUNOS ARTICULOS DE o SOBRE NORBERTO BOBBIO
LA CRISIS DE LA DEMOCRACIA Y LA LECCION DE LOS CLASICOS
http://es.wikipedia.org/wiki/Norberto_Bobbio
EL FUTURO DE LA DEMOCRACIA, por Gonzalo Alvarez
http://www.ciudadpolitica.com/modules/news/article.php?storyid=433
EL CONCEPTO DE LIBERTAD EN LA TEORIA POLITICA DE NORBERTO BOBBIO, por Carlos Bernal
http://www.scielo.org.co/pdf/rei/v8n14/v8n14a3.pdf
NORBERTO BOBBIO
http://boletin.itam.mx/detalleArticulo.php?id_articulo=85
ARTICULOS SOBRE ANTHONY GIDDENS
La Teoría Social de Anthony Giddens, por Ronaldo Fabiano dos Santos Gaspar
http://www.herramienta.com.ar/varios/14/14-8.html
Sobre Anthony Giddens
http://usuarios.lycos.es/politicasnet/autores/giddens.htm


